El Real Madrid venció al Inter de Milán el martes, pero José Mourinho sabe que todavía hay muchas cosas por corregir.
José Mourinho quedó satisfecho con la victoria del Real Madrid ante el Inter en la Liga de Campeones, aunque el técnico portugués también fue plenamente consciente de que la actuación estuvo lejos de ser perfecta. Como muchos observadores, Mourinho detectó varios aspectos que deben mejorar y, tras el encuentro, envió dos mensajes muy claros a sus jugadores.

El entrenador madridista tenía varios motivos para mostrarse prudente antes del partido. El centro del campo llegaba muy debilitado y Trent Alexander-Arnold y Federico Valverde fueron alineados juntos por primera vez por delante de la defensa. A pesar de esas circunstancias, el Real Madrid consiguió imponerse a un rival de gran nivel y sumar tres puntos muy importantes.
Lo que más gustó a Mourinho fue la actitud y el compromiso de sus jugadores.
El técnico portugués valoró especialmente el trabajo en la presión. El Real Madrid recuperó 11 balones en campo contrario, una señal de que el sistema de presión alta empieza a funcionar cada vez mejor. Además, el equipo blanco generó suficientes ocasiones como para haber resuelto el partido con mucha más tranquilidad.
El Madrid creó nueve grandes oportunidades a lo largo del encuentro. Kylian Mbappé y Jude Bellingham, en particular, dispusieron de ocasiones muy claras justo antes y después del descanso. Con algo más de eficacia de cara a portería, el conjunto blanco podría haberse colocado 3-0 y haberse ahorrado un final de partido tan complicado.
Ese fue el lado positivo del análisis de Mourinho.
Sin embargo, el exentrenador del Chelsea y del Inter tampoco quiso esconder los problemas. Su principal preocupación sigue siendo la dificultad del Real Madrid para controlar los partidos ante rivales de alto nivel.
El equipo terminó el encuentro con apenas un 36 % de posesión y volvió a conceder demasiadas oportunidades. El Inter consiguió avanzar con frecuencia hacia zonas peligrosas y obligó a Thibaut Courtois a intervenir en varias ocasiones decisivas.
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— Real Madrid C.F. 🇫🇷 (@realmadridfra) September 9, 2026
El guardameta belga tuvo que realizar seis paradas, demostrando una vez más su enorme importancia para el equipo. Para Mourinho, depender tanto de Courtois no puede convertirse en una costumbre si el Real Madrid quiere aspirar a conquistar la Liga de Campeones.
Después del partido, el técnico resumió perfectamente sus sensaciones.
“El partido fue una locura, pero una locura que no me gusta”, explicó.
Su mensaje al vestuario fue muy claro.
El Real Madrid debe ser capaz de ganar partidos difíciles, especialmente cuando las circunstancias no son ideales. Pero Mourinho también quiere que sus jugadores aprendan a bajar el ritmo cuando sea necesario, controlar mejor la posesión y evitar que los encuentros se conviertan constantemente en intercambios de golpes.
La victoria ante el Inter dejó, por tanto, satisfacción, pero también una advertencia importante.
Mourinho quiere mantener la intensidad, la presión y la ambición ofensiva mostradas frente al conjunto italiano, pero al mismo tiempo exige mucha más calma, disciplina y dominio del juego.
El próximo reto será ante el Rayo Vallecano en el Santiago Bernabéu. Mourinho espera otra victoria, pero esta vez también quiere ver un Real Madrid mucho más dueño del partido.




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