Las primeras señales del Real Madrid de José Mourinho: intensidad, disciplina y juego directo
El Real Madrid de José Mourinho ya ha disputado sus dos primeros partidos de pretemporada, dejando las primeras pistas sobre la idea de juego que el técnico portugués quiere implantar. Tras dos semanas de entrenamientos, el conjunto blanco ha ganado sus dos amistosos de verano: un ajustado 1-0 frente al Alcorcón y un convincente 4-1 ante el Leganés el pasado martes.

Mientras los internacionales regresan poco a poco después del Mundial, estos encuentros han servido para que Mourinho evalúe a varios jóvenes talentos y a futbolistas que buscan ganarse un puesto en la plantilla. Uno de ellos ha sido Franco Mastantuono, quien no terminó de convencer en el segundo compromiso y todavía deberá mejorar para entrar de lleno en los planes del entrenador.
Tal y como adelantaba desde hace semanas la prensa madrileña, Mourinho ha apostado por un clásico sistema 4-2-3-1. Ante el Leganés, Eduardo Camavinga y Federico Valverde formaron el doble pivote, mientras que Arda Güler actuó como mediapunta.
Con el balón, el Real Madrid buscó constantemente abrir el campo utilizando toda la amplitud. Los extremos permanecieron muy abiertos para generar espacios, mientras que el mediapunta —una posición que todo apunta estará reservada para Jude Bellingham cuando regrese— disfrutó de total libertad para moverse entre líneas. El internacional turco fue, precisamente, uno de los jugadores que más impresionó gracias a su calidad técnica, visión de juego y movilidad. Más allá de esa posición, el equipo mantuvo una gran disciplina táctica, con muy pocas permutas y escasos cambios de posición.
El sello inconfundible de Mourinho
Otra de las conclusiones más evidentes de esta pretemporada ha sido la intención de atacar lo antes posible tras recuperar el balón. El Real Madrid apuesta por un fútbol directo y vertical, buscando aprovechar inmediatamente los espacios. Un estilo que, sobre el papel, favorecerá especialmente a las grandes estrellas ofensivas del equipo cuando se incorporen definitivamente al grupo.
Eduardo Camavinga también dejó muy buenas sensaciones, pese a que varias informaciones apuntan a que su futuro en el club sigue siendo incierto. El centrocampista francés demostró que todavía puede desempeñar un papel importante dentro del proyecto.
Sin balón, el conjunto blanco mostró una imagen agresiva, ordenada y muy comprometida. Mourinho ya ha dejado clara una de sus principales normas: el esfuerzo defensivo es obligatorio para todos los jugadores, sin excepción.
El equipo ejerció una presión alta, priorizando la anticipación y el cierre de líneas de pase antes que los duelos individuales. El objetivo era recuperar rápidamente la posesión para lanzar ataques inmediatos.
Contrariamente a lo que muchos podían imaginar —aunque siempre teniendo en cuenta el nivel de los rivales de esta pretemporada—, el Real Madrid de Mourinho no parece destinado a convertirse en un equipo excesivamente defensivo. Las primeras actuaciones reflejan un conjunto sólido desde el punto de vista táctico, intenso en la presión y muy disciplinado colectivamente, características que marcaron las mejores etapas del técnico portugués.
🚨 José Mourinho VEUT un défenseur central si Raúl Asencio QUITTE le club. ✅🛡️
— RMadrid actu 🇫🇷 (@RMadrid_actu) July 29, 2026
👀 Bastoni et Laporte se sont OFFERTS au club. Ils veulent VENIR.
🎯 L'agent Jorge Mendes a PROPOSÉ Antonio Silva et Leny Yoro.
⌛️ AUCUNE PISTE n'est avancée à ce jour. @ACTUSRMCF pic.twitter.com/ODFAGhqnLJ
Precisamente, esas cualidades son las que muchos consideran que el Real Madrid había perdido en las últimas temporadas. La gran incógnita será comprobar si el equipo mantiene ese mismo nivel de intensidad y compromiso cuando regresen todas las figuras y los habituales titulares.
El amistoso del próximo sábado frente a la Fiorentina supondrá una nueva oportunidad para seguir descubriendo el verdadero rostro del nuevo Real Madrid de José Mourinho.




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