Vinicius Junior recibió una acogida especialmente hostil en Riazor en su primera titularidad del verano. El delantero brasileño incluso lució el brazalete de capitán del Real Madrid durante el encuentro ante el Deportivo de La Coruña.
José Mourinho decidió alinear de inicio a Vinicius para este partido del Trofeo Teresa Herrera, concediéndole así su primera titularidad de la pretemporada 2026-2027. También era su primera aparición en Riazor con la camiseta del Real Madrid, pocos días después de haber ampliado oficialmente su contrato con el club blanco hasta 2032.

Sin embargo, Vinicius comprendió rápidamente que el ambiente en Galicia no iba a ser precisamente amistoso. Desde sus primeros contactos con el balón, una gran parte de la afición del Deportivo comenzó a silbarle y abuchearle.
Se trata de una situación que el internacional brasileño conoce muy bien. Durante las últimas temporadas, Vinicius ha sido uno de los jugadores del Real Madrid más señalados por las aficiones rivales cada vez que el conjunto blanco juega lejos del Santiago Bernabéu. Y Riazor no fue una excepción.
A pesar de la hostilidad de las gradas, Vinicius se mantuvo concentrado en el partido, continuó pidiendo el balón e intentó generar peligro en ataque. La decisión de José Mourinho de entregarle el brazalete de capitán también refleja la creciente importancia del brasileño dentro del vestuario madridista.
Después de renovar su contrato hasta 2032, el Real Madrid continúa considerando a Vinicius como una de las grandes figuras de su proyecto deportivo para los próximos años.
El brasileño, sin embargo, no fue el único futbolista madridista que recibió una respuesta negativa por parte del público de Riazor. Endrick y Álvaro Carreras también fueron silbados en distintos momentos del encuentro, especialmente después de algunos duelos físicos con los jugadores del Deportivo.
El ambiente de las gradas también reflejó la importancia que sigue teniendo el Trofeo Teresa Herrera para el club gallego y sus aficionados. Aunque oficialmente se trate de un partido de pretemporada, este histórico torneo conserva un importante valor simbólico en A Coruña, por lo que el Deportivo y su público afrontaron el encuentro con una intensidad especial.
Para Vinicius, no obstante, estos abucheos representan un nuevo episodio de una tendencia que se viene repitiendo desde hace varias temporadas. Pocos jugadores del Real Madrid generan tantas reacciones en los estadios españoles como el atacante brasileño.
Su estilo de juego espectacular, su personalidad, sus celebraciones y, sobre todo, su condición de una de las principales estrellas del conjunto blanco hacen que esté permanentemente en el centro de atención.
Lo ocurrido en Riazor demuestra que esta situación podría continuar durante toda la nueva temporada. Incluso en un encuentro amistoso de verano, Vinicius volvió a convertirse en uno de los grandes protagonistas para la afición rival.
Con el inicio de LaLiga cada vez más cerca, el número 7 tendrá que volver a convivir con esta presión exterior mientras asume un papel cada vez más importante dentro del equipo dirigido por José Mourinho.
Y si el recibimiento vivido en A Coruña sirve como adelanto de lo que está por venir, Vinicius puede prepararse para otra temporada en la que cada desplazamiento del Real Madrid estará acompañado por un ambiente especialmente intenso.




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